lunes, 9 de abril de 2012

Everything happens for a reason.

No tengo una opinión fija sobre el destino. A veces pienso que las casualidades existen, otras creo que todo pasa por una razón. Últimamente me inclino más hacia lo segundo. ¿Sabes? Creo que he comprendido por qué lo nuestro se repitió. No, no fue porque tú fueras mi persona, como yo creía. Habías vuelto a mi mente. Sin querer, volví a soñar contigo, dejé volar mi imaginación y creí cosas que no eran verdad. Cosas como que tú habías sido diferente a los demás, por eso empecé a creer que eras especial. Sí, sí, todo eso antes de que pasara nada. Y pasó. Repito: sé por qué. Sé por qué acabaron las cosas como la otra vez. Fue para recordarme cómo eras. Para que abriera los ojos. Para que cerrara esa puerta que, sin darme cuenta, dejé abierta durante casi dos años. Y con eso, poder abrir otras puertas. Porque el fin de una cosa significa el comienzo de otras. Es como si me hubiera quitado un peso de encima, aunque no me diera cuenta de que lo llevaba. Muchas veces es lo que sucede. Al principio no entendemos por qué algo es de una forma y no de otra, pero cuando conseguimos una visión general, cuando dejamos los detalles sin importancia aparte, entonces, es cuando lo comprendemos.

4 comentarios:

  1. Un blog muy bonito, me gusta como escribes, pasate por mi blog cuando puedas :D

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  2. Me encanta este blog. Desde ahora te sigo. Besos <3

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  3. precioso el diseño del blog! besos!!

    http://itsmellslikeateenspirit.blogspot.com.es/

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  4. las cosas suceden por una razon! cuando tu mente no lo entiende tu corazon si,,, dejate llevar por lo que trae la vida, siempre se llega a un punto!

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