martes, 24 de abril de 2012

Memories.

Hoy. Hoy hace exactamente dos años. Veinticuatro de abril, dos años atrás...
Un lugar, la playa. Una fiesta, un cumpleaños. Un color, el blanco. Todos íbamos vestidos de blanco. Recuerdo perfectamente aquel día.


Por la mañana. Un secreto. Me lo cuenta ella, al volver de tenis. No me lo creo, le doy poca importancia. Me ducho, me cambio, camiseta y pantalones blancos. Me subo al coche, de camino hacia la playa. Ya muchos han llegado. Me pongo a ayudar antes de que llegue el del cumpleaños. Y mientras, me fijo en ti, en lo que haces, tus movimientos, cómo te comportas. Sigo sin creerme lo que me han contado. Un poco más tarde, una sonrisa, un botón. La playa, la escollera. El viento y el agua del mar, se sienten tan bien...Y de repente, toda una tarde hablando juntos, contándonos miles de cosas, descubriendo lo que teníamos en común. No te atreves a dar un paso más, yo tampoco. Es de noche, a cenar, ¿ya? ¡Se me ha pasado volando el tiempo! Y luego los demás cotilleando, ¿qué va a pasar? A animar un poquito la fiesta, venga, sube la música, toma un cubata...Un poco más de jiji jaja y de repente pasa. Lo que yo no me creía, pasa, y sin darme cuenta, caigo. ¿Damos un paseo? Claro! Pues bajemos a la playa. Y todo, como en las películas. Perfecto. Recuerdo que me fui a dormir muy feliz, y al día siguiente desperté aún más.


Como ves, yo lo recuerdo perfectamente, pero ahora me pregunto...¿lo recuerdas tú? Hoy hace exactamente dos años de eso, y ahora son sólo recuerdos que ya no sé cómo interpretar. El año pasado volví a ese mismo lugar, ese mismo día. También lo recordé. No, no creas que fui por eso. Juro que fue pura casualidad. Pero nunca creí que las cosas fueran a acabar así aquella vez, y menos aún que, casi dos años después, volverías a aparecer para desaparecer de nuevo. Hoy ya no sé dónde están esas personas, puede que ya no existan, que ya no tengan nada en común. Y sin haber cambiado nada...en el fondo, todo ha cambiado.

lunes, 9 de abril de 2012

Everything happens for a reason.

No tengo una opinión fija sobre el destino. A veces pienso que las casualidades existen, otras creo que todo pasa por una razón. Últimamente me inclino más hacia lo segundo. ¿Sabes? Creo que he comprendido por qué lo nuestro se repitió. No, no fue porque tú fueras mi persona, como yo creía. Habías vuelto a mi mente. Sin querer, volví a soñar contigo, dejé volar mi imaginación y creí cosas que no eran verdad. Cosas como que tú habías sido diferente a los demás, por eso empecé a creer que eras especial. Sí, sí, todo eso antes de que pasara nada. Y pasó. Repito: sé por qué. Sé por qué acabaron las cosas como la otra vez. Fue para recordarme cómo eras. Para que abriera los ojos. Para que cerrara esa puerta que, sin darme cuenta, dejé abierta durante casi dos años. Y con eso, poder abrir otras puertas. Porque el fin de una cosa significa el comienzo de otras. Es como si me hubiera quitado un peso de encima, aunque no me diera cuenta de que lo llevaba. Muchas veces es lo que sucede. Al principio no entendemos por qué algo es de una forma y no de otra, pero cuando conseguimos una visión general, cuando dejamos los detalles sin importancia aparte, entonces, es cuando lo comprendemos.

viernes, 6 de abril de 2012

Forget the words I said before.

Como una patada en el culo. Así es como me sentó ayer enterarme de todo lo que dijiste el sábado sobre mí. Gracias? Una mierda, de gracias nada! Que yo estoy aquí, de pie y con una sonrisa bien grande. Sí, puede que esté así de feliz desde ese sábado de hace casi dos meses, pero a la semana te fuiste. Si sigo estando tan feliz es sólo por mí, tú no tienes nada que ver! No me haces falta para ser feliz, te enteras? Así que de gracias, mierdas! Gracia es lo que me haces tú, que vas de chico bueno que sufre y que quiere hacer las cosas bien. Pues entérate, así las cosas las estás haciendo mal. Que no me vengas con que fuí yo la que iba detrás. No te atrevas a decirme que me aprecias y luego decirme de todo por detrás. Que si no querías, haber dicho que no desde el principio. Además, que no sé a que venía todo este cuento, porque te dejé en paz. Te lo dije una vez más, sí, porque suelo necesitar que me repitan las cosas dos veces cuando quiero algo. Pero eso fue todo. Punto. Y dijiste que querías que fuéramos amigos. Bien, pues dime que entiendes tú por amistad porque, desde luego, no tenemos el mismo concepto. Dijiste que no iba a ser como antes. Que no querías que volviéramos a hacer como si el otro fuera invisible. Pero tranquilo, te largaste una vez, con ésta otra. Sólo digo que deberías intentar llevarte bien conmigo, porque te recuerdo que muchas veces vamos en el mismo grupo de amigos. Y yo paso de malos rollos. Pero bien, si prefieres seguir así, hazlo, engaña a todos los que quieras, no me importa. Yo sé perfectamente como fueron las cosas, no necesito que otros me vengan con historias inventadas.

jueves, 5 de abril de 2012

Gracias.

Han sido dos meses raros, en los que no tendría que haber estado así de feliz, pero en mucho tiempo, he vuelto a serlo. Gracias a ti, tú fuiste quien me sacó de allí y me hiciste ver que no era donde quería estar. Me gustaría que hoy siguieras aquí conmigo, pero no estás, aún así, enserio gracias por lo que hiciste.