viernes, 6 de abril de 2012

Forget the words I said before.

Como una patada en el culo. Así es como me sentó ayer enterarme de todo lo que dijiste el sábado sobre mí. Gracias? Una mierda, de gracias nada! Que yo estoy aquí, de pie y con una sonrisa bien grande. Sí, puede que esté así de feliz desde ese sábado de hace casi dos meses, pero a la semana te fuiste. Si sigo estando tan feliz es sólo por mí, tú no tienes nada que ver! No me haces falta para ser feliz, te enteras? Así que de gracias, mierdas! Gracia es lo que me haces tú, que vas de chico bueno que sufre y que quiere hacer las cosas bien. Pues entérate, así las cosas las estás haciendo mal. Que no me vengas con que fuí yo la que iba detrás. No te atrevas a decirme que me aprecias y luego decirme de todo por detrás. Que si no querías, haber dicho que no desde el principio. Además, que no sé a que venía todo este cuento, porque te dejé en paz. Te lo dije una vez más, sí, porque suelo necesitar que me repitan las cosas dos veces cuando quiero algo. Pero eso fue todo. Punto. Y dijiste que querías que fuéramos amigos. Bien, pues dime que entiendes tú por amistad porque, desde luego, no tenemos el mismo concepto. Dijiste que no iba a ser como antes. Que no querías que volviéramos a hacer como si el otro fuera invisible. Pero tranquilo, te largaste una vez, con ésta otra. Sólo digo que deberías intentar llevarte bien conmigo, porque te recuerdo que muchas veces vamos en el mismo grupo de amigos. Y yo paso de malos rollos. Pero bien, si prefieres seguir así, hazlo, engaña a todos los que quieras, no me importa. Yo sé perfectamente como fueron las cosas, no necesito que otros me vengan con historias inventadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario